Una industria de impacto positivo

Gracias a su ingeniería ecológica, su economía local y su producción alimentaria de gran calidad, la molienda artesanal constituye una actividad industrial de gran riqueza.

Son varios los motivos por los que la industrialización no ha logrado desplazar por completo la producción artesanal de harina. Por un lado, utiliza una energía renovable (la hidráulica) y maquinaria tradicional que se puede mantener y reparar con el correr de los años. Por otro lado, el valor nutritivo de la harina artesanal es netamente superior al de la harina fabricación comercial.

Además, saber que la harina que consumimos fue hecha por un molinero amante de su oficio con cereales locales tiene un gran valor. Asimismo, el Moulin Michel es una atracción de turismo agroecológico que participa activamente en la economía de la región. ¡Un hermoso patrimonio que dar a conocer!